Chueca
Metro de Madrid
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Dónde comer, comprar y salir de fiesta en Chueca

Clubes abiertos hasta el amanecer, novedades gastro, bares de toda la vida... El barrio más LGBTIQ+ de Madrid sorprende

Marta Bac
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Conocido por ser el barrio LGBTI+ de la capital, y epicentro de las Fiestas del Orgullo, el barrio de Chueca se ha ganado un merecidísimo hueco en el mapa de las zonas con el ambiente más cosmopolita de la ciudad. Y curiosamente, sin perder parte de la esencia de barrio de toda la vida que todavía conserva. Aquí conviven boutiques, bares y comercios orientados al colectivo homosexual con otros para todo tipo de públicos. Y lo mismo sucede con las tabernas y restaurantes, donde los más castizos y veteranos aguantan el tipo frente a las últimas aperturas, esas de las que todos hablan.

Dónde comer
De bares
De compras
Salir de fiesta

No importa lo que andes buscando. Ya sea una cafetería para un desayuno relajado, un bar para practicar el aperitivo, un restaurante en el que darte un homenaje o la última tienda de moda donde comprar(te) el regalo perfecto de cumpleaños. Por no hablar de las noches: aquí, son de traca. Así que toma nota para saber qué ver en Chueca (Madrid) y todos los planes que puedes hacer.

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Restaurantes

  • Crítica de Time Out

Si andas buscando dónde comer en el barrio de Chueca, toma nota. Un gaditano y una francesa, Mario Sánchez y Charlotte Finkel, comandan este bistró moderno que tiene, claro, un poco de ambos (Andalucía y Francia) y de la unión de sus dos brillantes miradas respecto a la cocina contemporánea. Así vemos y admiramos en carta su atún a la bordelesa, sus setas al llamado curry francés o el chicharrón con comté y tomates semi-secos. Mario, que ha trabajado en Aponiente o DiverXO, está al frente de la propuesta culinaria mientras que los vinos y la sala son territorio de Charlotte, que aterriza en Chueca del cercano Four Seasons. 

  • Fusión
  • Chueca
  • precio 2 de 4
  • Crítica de Time Out

Un espacio sencillo, agradable, bien comprimido. Cubertería en sintonía. Mesas repartidas en un largo pasillo que termina, claro, en la cocina. La cosa promete incluso antes de empezar. Carta breve y algunos vinos que se salen de la norma. Se agradece que en una selección tan escueta quepan un Ribeira Sacra, un vino de Madrid y varios generosos. Un trampolín a buenas armonías. Y ofrecen tres platos fuera de carta. ¡Vamos! Bravo por Rafael Bérgamo y su equipo. No se necesita suerte para salir de esa centrifugadora de novedades que es la actual restauración madrileña y conseguir una estabilidad duradera cuando sirves platos suculentos, con humildad, pero con juicio, con academicismo, pero refinamiento propio… y a buenos precios

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  • A la brasa
  • Chueca
  • precio 3 de 4

El templo de los torreznos, las pizzas y el champagne que lleva haciendo llenos diarios en Chueca desde que abrió sus puertas en 2018. Pero qué torreznos, qué pizzas y qué carta de espumosos franceses (también de vinos de Borgoña) la que se encuentra uno nada más acomodarse en esta casa del hedonismo hecha a la medida de Zoilo Álvarez, el propietario e ideólogo de Roostiq. Este apasionado del producto y la enología decidió un buen día replicar los platos que solía cocinar, para familiares y amigos, en su finca de Arévalo (Ávila) en lo que terminaría siendo uno de los restaurantes más codiciados de la capital.

Bares, tabernas y cafés

  • Chueca
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Gildas, boquerones al estilo madrileño, mejillones en escabeche ahumado, ensaladilla rusa, steak tartar, trilogía de anchoas... Nada nuevo bajo el sol, pero ellos han dado con la tecla, con el equilibrio preciso entre el bar de siempre y lo contemporáneo, con la personalidad y el servicio que se ajusta a los tiempos. Cuidadas (y divertidas en algunas raciones) presentaciones, pero la misma querida barra metálica de toda la vida en la que acodarse. Buena parte de lo que verás escrito en sus paredes sale de su propia fábrica de conservas en Boadilla del Monte. Tienen incluso un vermut de la casa, junto a otras etiquetas más conocidas.

  • Bares de vinos
  • Crítica de Time Out

Primera visita, segunda casa. Tal es el magnetismo que despierta este bar, reencarnación definitiva y al detalle del clandestino que brotaba de noche al fondo de Acid Bakehouse. Aforo de 42 personas sentadas sobre tres pilares: vino natural, cocina estilosa y banda sonora que cae como un traje a medida. Más de 200 referencias por botella (15 por copa a diario) con 70% de etiquetas internacionales, platos que cambian cada mes (pocos ingredientes, exquisita ejecución, toques italianos) y perlas pinchadas en vinilo. Materiales nobles, cueva abovedada, ambiente plácido… De entre todos los bares en Chueca, es en este en el que atesoran los tangibles e intangibles para mimar al cliente, para dejarse llevar. 

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  • Chueca
  • precio 2 de 4

Tomando como referencia el exitoso modelo del Mercado de San Miguel, el barrio de Chueca daba la bienvenida en 2011 al remodelado Mercado de San Antón, una de las citas de ocio imprescindibles de esta zona. Las instalaciones cuentan con una primera planta dedicada al mercado tradicional, con múltiples puestos gourmet; una segunda planta con comida para llevar y, por último, una terraza-restaurante, en la que disfrutar de un animado aperitivo.

Tiendas

  • Tiendas
  • Librerías
  • Chueca

Creada en 1993, Berkana puede presumir de ser la primera librería de temática LGTB que abrió sus puertas en España. La tienda cuenta con un amplio fondo de narrativa, ensayo, poesía, fotografía y cómics, así como con una sección de libros en inglés, francés e italiano y una extensa selección de revistas de actualidad nacional e internacional. Su personal, amable y servicial, atiende al público en varios idiomas. En el piso superior alberga un pequeño café donde semanalmente se organizan actos culturales y presentaciones de libros.

  • Tiendas
  • Decoración
  • Chueca

La tienda de cerámica más bonita de Madrid está en el barrio de Chueca. Y el lugar no podía estar mejor escogido: el mismo local en el que durante años ha estado la tienda de Hola Guille, uno de los grandes artesanos de la cerámica en la ciudad. Ahora sus paredes lucen vajilas y piezas de loza traídas de todas partes de la geografía peninsular (de Portugal a La Bisbal, en Gerona, pasando por Granada, Almería...)

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  • Tiendas
  • Cosméticos y perfumerías
  • Chueca

Si parece un laboratorio es porque lo es. Aunque con alma francesa, esta boutique de perfumes de culto viene desde Nueva York, con su aspecto marginal y su esencia artesana. Igual que sucede en el resto de tiendas que la marca tiene repartidas por todo el mundo, en esta también podremos testar nuestra propia fragancia antes de comprarla, eligiendo entre su carta de esencias la que más nos guste (por supuesto, bajo el asesoramiento de su equipo de narices expertas) e, incluso, personalizar la etiqueta de nuestro perfume.

Salir de fiesta

Barbanarama
Barbanarama

En Barbanarama, todo el mundo es bienvenido. Osos, trans, drags, twinks, chicas… Se trata de un local del barrio de Chueca muy, muy divertido, donde es frecuente que emitan programas de Drag Race, tanto de la edición española como de las ediciones de diferentes países, que congregan a numerosos asistentes en tono a la pantalla para comentar cada paso de las concursantes con pelos y señales. Que tampoco te extrañe si se organizan quedadas para ver el Benidorm Fest, Eurovisión o lo que les eches. Aquí gusta mucho un buen sarao.

  • Chueca

No hay un piano más famoso (y más largo) en todo Madrid que el del Toni2. Este piano-bar es una puerta a un pasado muy actual, con suelo enmoquetado, camareros con pajarita y público de lo más variado, desde señores cincuentones hasta grupos de treintañeros que se acercan a conocer uno de los locales más emblemáticos de la ciudad. Mantiene la misma mecánica desde que en 1979 Antonio Tejero Cadenas, ‘Toni’, abrió sus puertas por primera vez: tres pianistas se turnan cada noche para que la suave música de fondo nunca deje de sonar, pero cualquiera puede animarse a cantar una canción. En general, el público es muy participativo. ¡Avisados estáis!

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  • Chueca

Este café sigue conservando su arquitectura desde hace 100 años. Antes de ser un bar, fue una vaquería y más tarde una tienda de vinos. Intelectuales y políticos de la última etapa del franquismo se reunían en su salón interior para hacer tertulias.

Hoy en el escenario de Libertad 8 hacen monólogos, cuentacuentos, presentaciones de libros o lecturas de poesía. Todo aquello que lleve sello de autor. Por ello, es ideal para tomarte un café o una cerveza mientras escuchas unos versos de algún joven talento de fondo o algún instrumento que te recuerde al pasado.

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