Madrid no tiene playa. Madrid tiene río y tiene Matadero. Y están uno al lado del otro. Y ninguno es exactamente lo que expresa la palabra que lo nombra. El río es un cauce domado por donde discurre paralelo el mayor paseo de la capital. El Matadero es un enorme contenedor cultural donde más que matar, se da vida a multitud de propuestas, como las 30 que conforman el Frinje en su cuarta edición. El festival de artes escénicas veraniego que organiza el Ayuntamiento de Madrid presenta como gran novedad este año una letra: la jota.
Además, está más decidido que nunca a asomarse al filo de los géneros establecidos para tomar impulso y saltárselos. Más que programar teatro, danza o música, enfrentan la tiranía de las etiquetas con cuerpos en movimiento, con experiencias singulares, con creación en grupo, con laboratorios, con desafíos, con exploraciones y con pensamientos. Si te da por quedarte a vivir en julio en el Matadero, estas son las 13 cosas que no te debes perder.